True Detective – ¿El nuevo gran drama de la TV?

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Va camino de serlo. Avalada por HBO, como su nuevo plato fuerte; por haber conseguido, el pasado 12 de enero, la mayor cuota de audiencia de la cadena en un estreno desde el de Boardwalk Empire; y por la unanimidad de la crítica. Cuando se juntan todos estos elementos uno se pregunta, antes de verla, si será una de esas series que hacen que esperes cada capítulo ojiplático, o sólo un pretencioso envoltorio de calidad, pues la presencia de Matthew McConaughey y Woody Harrelson bastaba para superar el aprobado. Y sucede lo primero. El pasen y vean aquí tiene asegurado lo exquisito y lo valioso. En True Detective las investigaciones criminales, misterios, y estudio de los personajes valen cada minuto de la misma. Si los ocho capítulos que la componen siguen a la altura de los tres que ya hemos podido disfrutar, será el nuevo mejor drama de la cadena, y puede que de la televisión.

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Americana: El nuevo festival de cine indie

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Un grupo de amigos cinéfilos y una gran propuesta, un Festival de Cine Independiente Norteamericano en Barcelona, se presentan al concurso Arsty de Movistar y consiguen hacer un sueño realidad. Así ha nacido este festival con el nombre de Americana, en el que podremos disfrutar de las producciones independientes made in USA, que desgraciadamente, al contrario que las películas comerciales, no llegan a estrenarse o tardan años en hacerlo en nuestras pantallas. A bote pronto me viene a la mente la eterna espera por ver Blue Valentine, por ejemplo, así como muchas otras que se quedan a las puertas de nuestros cines aunque vengan avaladas por los prestigiosos festivales de Sundance, Tribeca o Austin. Y es que en Americana, vais a poder deleitaros con las mejores producciones de la temporada, muchas de ellas aclamadas en esos lugares de culto del cine independiente. +

Las 50 mejores canciones del indie en español

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Aquel 22 de junio del 2008, la selección española de fútbol derrotó a Italia desde el punto de penalti y, como si una vajilla de porcelana se precipitara desde un sexto piso, destrozó de sopetón todas las maldiciones que asolaban a La Roja desde el origen de los tiempos. Como todos sabemos, se proclamó vencedora del torneo y marcó el inicio de lo que, hasta día de hoy, sigue siendo la generación más prolífica de toda su historia. Seguramente, si disfrutas del buen fútbol o de cualquier deporte en el que el representante nacional sea como mínimo, competitivo —si dejamos de lado el atletismo y algunos deportes principalmente yankees—, puedes acompañar la tarde frente al televisor con alguno de los platos típicos de nuestra bien valorada gastronomía. Dependiendo de dónde te encuentres puedes disfrutar de un simple pero delicioso pa amb tumaca, degustar unos camarones, un pulpo a feira en su punto o hacerte una tarde de pintxos con los amigos. Si nos deshacemos de la etiqueta de vagos, borrachos y maleantes, encontramos que las tradiciones hispanas están muy bien valoradas no sólo en el exterior, sino también por nosotros mismos.

Pero cuando nos inmiscuimos en aspectos culturales las manos nos empiezan a sudar, afloran los tics de la adolescencia tardía y corremos a tirarnos por la ventana más próxima. Empezando por el cine. ¿Quién cree en la actualidad en el cine español? La mayoría de nosotros no sabemos demasiado sobre él, simplemente no interesa, aburre, qué asco. Según mi experiencia, pocos dudarían en afirmar que se podría producir mucho mejor material con los medios disponibles. Con la música ocurre otro tanto de lo mismo. Cuando me preguntan qué suelo escuchar y mi respuesta es Indie nacional, abren los ojos, contraen los cuarenta músculos faciales y ponen la misma cara de aburrimiento que habría puesto Cristóbal Colón, exhausto tras el largo viaje, si se hubiese encontrado con un concierto de Muse en su llegada a las Bahamas. He aguantado de todo sobre el indie nacional: que es aburrido, que no ha evolucionado con los años y ahora se encuentra estancado en el mismo sonido de hace treinta. Que todas las canciones son iguales y que el castellano suena a mierda pura y destroza las canciones. Que la mayoría de grupos intenta imitar estilos anglosajones permanentemente y que a Jota no se le entiende nada cuando canta. Bueno, en esto último tengo que darles la razón.

Sin más intención que autoconvencerme de mi extraña inclinación obsesiva a escuchar una cantidad ingente de música en castellano y, por qué no, de desahogarme, he decidido realizar una selección de los cincuenta mejores temas en castellano que he escuchado desde que tengo uso de capacidad auditiva. En la muestra incluyo también varios temas en catalán y alguno proveniente de más allá del charco, así como he obviado las estrictamente instrumentales o las cantadas en inglés y otros idiomas del infierno. La lista responde a criterios tan personales que sería una pérdida de tiempo justificar que están aquí y en este orden por motivos diferentes a la aleatoriedad subjetiva. Espero que la disfrutéis. +

McQueen y la brutalidad del cine

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Steve McQueen, nacido en 1969 en Ealing (Inglaterra), estudió Arte y Diseño en el prestigioso Chelsea College, formación que continuó en el Goldsmith’s College, donde descubrió su pasión por el cine. Después de abandonar voluntariamente la Tisch School de Artes de Nueva York, comenzó su carrera como artista audiovisual. Su primer trabajo destacado fue el cortometraje Bear (1993), protagonizado por el propio McQueen. Su nombre empezó a cobrar fuerza en los círculos de arte y varias galerías exhibieron sus filmaciones. En concreto, fue con Deadpan (1997) y Drumroll (1998) con las que consiguió el reconocimiento internacional, cristalizado en forma del célebre Turner Prize que la Tate Gallery le otorgó por sendos trabajos.

mcqueen_deadpan_02_lMcQueen, director y protagonista de Deadpan (1997)

El director británico cuenta entre sus influencias con Andy Warhol, Jean-Luc Godard, Buster KeatonDeadpan es la recreación de una mítica escena de una de sus películas —  y la televisión británica, en concreto los documentales de vida salvaje.

“La televisión estaba encendida todo el tiempo (durante mi infancia). Era como una chimenea. Fue como me educaron.” Steve McQueen

Con sólo dos largometrajes, Hunger (2008) y Shame (2011) — el tercero, 12 Years A Slave (2013) llega a las salas de nuestro país este viernes — , McQueen, transgresor y audaz, ha logrado que su firma quede grabada a fuego en cada uno de sus planos, ayudado de dos componentes sin los que no podríamos concebirla: las interpretaciones de Michael Fassbender y la fotografía de Sean Bobbitt. Puede que sea fruto de sus inicios en el arte experimental, lo que le ayuda a filmar con una libertad que algunos cineastas contemporáneos parecen haber olvidado, o quizá, simplemente, que en esa línea haya encontrado su yo en el séptimo arte. Un yo único, tan perturbadamente atractivo como sus personajes, que hace que esperemos impacientes su última creación.

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Sitges 2013 | Palmarés Sección Oficial (I)

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Las grandes favoritas de Sitges han resonado finalmente en el palmarés de su sección oficial. Borgman, la gran ganadora de esta 46 edición del Festival de Cine Fantástico de Cataluña, es la producción holandesa que ha conseguido traer la originalidad y las nuevas formas de terror a un festival que parece estar cada año menos sediento de sangre y más hambriento de horror psicológico. Por su parte, la americana Coherence y la israelí Big Bad Wolves se han llevado más de un reconocimiento, y una gran aceptación entre el público de Sitges, que ya espera con ansia disfrutar de sus nuevas propuestas y creaciones internacionales del género. +

The World’s End + Machete Kills | Sección Oficial Sitges 2013

THE WORLD’S END – EDGAR WRIGHT (2013)

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Seis largos años han pasado para que podamos ver en las pantallas la culminación de “La trilogía del Cornetto”. Un Edgar Wright fiel a su personal estilo y acompañado por sus dos mayores musas del humor, han presentado en Sitges The World’s End, una comedia apocalíptica que no ha defraudado a ninguno de sus seguidores. Una premisa tan sencilla como una desesperada vuelta a los orígenes de un grupo de amigos que liderado por el carismático Gary King, pretende terminar lo que una noche de hace 20 años casi les lleva hasta el cenit de su pubertad; completar la Milla de Oro, una ruta de 12 pubs en los que beber una pinta por cabeza. +