Post Type

Profeso una gran admiración por las series de temática teenager. Recuerdo cómo, hace ya casi tres años, me sentaba escéptico a ver Friday Night Lights, que ya estaba teniendo un gran éxito de crítica en Estados Unidos pero no terminaba de conseguir el apoyo masivo del público, seguramente demasiado condicionado por la premisa de la serie: adolescentes y fútbol americano; es decir, un espacio proclive a despachar clichés como napolitanas en una repostería. Por supuesto, para un europeo medio el desconocimiento y la falta de interés en el deporte supondría un obstáculo prácticamente insalvable para los prejuicios. Con todo, en el mismo momento en que FNL terminó ya era considerada una serie de culto. Y a ninguno de los que la seguíamos nos extrañó lo más mínimo. No sólo trata a sus protagonistas de una manera natural, poco impostada, como si la cámara fuese un simple observador interno que no participa en la historia —la cámara en mano y los temblores frenéticos son marca de la casa—, sino que consigue canalizar toda la furia que fluye en el interior de los adolescentes, esos seres mezquinos y enérgicos, y trasladarla al ámbito deportivo, con sus consecuencias en lo personal en último lugar. El cóctel es demoledor.

my-so-called-life-angela-chase-claire-danes

My So-Called Life, estrenada en España con el ingenioso nombre de “Es mi vida”, cuenta con una carta de presentación irrechazable para el que empieza a verla metido en el siglo XXI: la protagoniza una joven y ya por entonces guapísima Claire Danes teñida de rojo y con problemas existenciales. Ella es Angela Chase y no viste a la moda, apenas se maquilla, no está tatuada, renuncia al alcohol y al sexo esporádico. Angela es especial, motivo por el cual otra femme fatale en un sentido muy diferente al de Angela, Rayanne Graff, siente una inmensa admiración por ella y se convierte en una de sus mejores amigas. El tercer vértice del núcleo está formado por Enrique Vásquez, homosexual y profundamente introvertido. La química entre este grupo es fantástica y gran parte de las tramas importantes están lideradas por ellos tres.

my-so-called-life-angela-rayanne-rickie

La normalidad indicaría que Angela debe tener una casa de varios pisos y padres molones, algo que no es que sea un cliché sino que es lo normal en una familia de clase media norteamericana. Graham Chase, su padre, es uno de los personajes con los que resulta más sencillo identificarse a lo largo de la serie, pues representa en cierta manera el papel del espectador planteando las preguntas más lógicas y actuando de forma empática e identificable ante los vaivenes de su mujer, Patty, un torbellino que arrasa con todo a su paso pero que sabe cuándo dejar de devastar para escuchar la opinión de los vecinos. Oiga, que me ha dejado el salón hecho un guernica. Vale pues ya paro. Rayanne afirmaría sobre Patty: ¿Mira, piensas que es posible complacer a esa mujer? ¿Crees que ella realmente le da un respiro a alguien? Quiero decir, ¿le has echado un ojo a su bandeja de las verduras?

my-so-called-life-patty-and-graham-chase

My So-Called Life es un drama que cuenta con algunos momentos hilarantes (esa irrupción de Kyle en la habitación de los Chase con Rayanne esposada en el somier de la cama y Krakow sobre ella mientras todos observan la escena sentados en una esquina), pero sobre todo es un retrato de la soledad y la sordidez de la adolescencia norteamericana. ¿Quieres saber algo verdaderamente gracioso? En realidad no tengo amigos, confiesa Rayanne en cierto momento. Hasta la desorbitadamente superficial Sharon, acompañada de su insípido y anodino Kyle, siente la necesidad de volver a recuperar a Angela, la amiga de la infancia a la que abandonas por nuevas aficiones y a la que recurres posteriormente para llenar un vacío latente. No pertenezco a ningún sitio, ni a nadie, lamenta Rickie Vásquez. Hasta la pequeña Danielle no encuentra más salida que la imitación y la autocomplacencia para intentar, sin demasiado éxito, acceder al portal de esa terrible dimensión que es el páramo de las cosas de los mayores.

my-so-called-life-rickie-vasquez

Pero si hablamos de soledad el peso pesado de la categoría es por asoladora mayoría el rizado Brian Krakow, seguramente el personaje que más evoluciona a lo largo de la temporada, un empollón un tanto repelente —muy repelente, siendo francos— cuya entrada en las relaciones sociales habituales entre los chicos de su edad va produciendo en él un desgaste. Como si se tratase de heroína, el contacto con sus compañeros le va minando pero nunca se ha arrastrado en las cloacas, nunca ha estado tan cerca del abismo. Y eso provoca que quiera acercarse cada vez más, le excita. Y no sólo en lo figurado. Por fin una erección de contacto real, celebra al fin Krakow a mitad de la serie. Desde un punto de vista derrotista, la construcción de Brian Krakow es fascinante.

my-so-called-life-brian-krakow

Angela es especial, realmente lo es. Y forma parte de ese reducido grupo de chicas fantásticas pero difíciles de tratar, da igual cuánto te esfuerces y cómo lo intentes, ella te elige a ti, nunca al revés. Y para que te elija no hay que hacer nada concreto, sino existir de una determinada forma en un tiempo determinado, por causas totalmente aleatorias, simplemente se fija en ti y eso es todo. Por supuesto Krakow, profundamente enamorado de Angela —algo comprensible—, no tiene plaza en la visión caleidoscópica de la pelirroja, completamente reservada para el taciturno Jordan Catalano, que desprende todo el carisma que puede tener una persona que en realidad es ni más ni menos que Jared Leto. No está mal la colección de celebridades precoces teniendo en cuenta además el papel estelar de Kaley Cuoco (los seguidores de The Big Bang Theory sabrán de lo que hablo) como Angela Chase junior.

my-so-called-life-kaley-cuoco

Sí, Krakow experimenta una evolución brutal. Brian Krakow, que se convirtió en fotógrafo atraído por la idea de poder observar la vida sin tener que formar parte de ella. Brian Krakow, el apestado. Brian Krakow, el empollón. Y Brian Krakow es grande porque al final del camino ya no sólo se conforma con mantener una media sobresaliente, sino que llega a un razonamiento (basado en la relación entre Angela y Jordan) con el que la identificación es plena y se mantiene con absoluta vigencia a lo largo de la historia de la humanidad: Si analizas por qué cierta gente acaba con otra gente… hará que quieras suicidarte.

my-so-called-life-angela-jordan

Y si la serie entera gira en torno a la figura de Angela, es una consecuencia lógica que Jordan Catalano, como monopolizador de sus pensamientos y sus anhelos íntimos, adquiera un gran protagonismo a lo largo de la misma. Jordan parece un personaje mucho más interesante de lo que verdaderamente es, y esa paradoja es precisamente la que le hace verdaderamente interesante. Jordan engancha. Angela lo introduce así: Él siempre está cerrando los ojos, como si doliera mirar a las cosas. Pero es Hallie Lowenthal, la nueva partner de Graham, la que describe a Jordan de forma más precisa, y podemos dar por hecho que su voz es la de los guionistas que perfilaron a Jordan. Su speech merece ser transcrito en versión original:

Fairly… out of it, not unintelligent. Sort of um… stray puppy, you know the type, you’re always trying to ease their pain. He may even be a halfway decent person, but let me tell you – trouble. Way too gorgeous.

my-so-called-life-jordan-catalano-jared-leto

El amor de Angela es irracional, obsesivo, centrípeto. Adolescente. ¿Pero acaso no es siempre así el amor? Y si no es así, ¿no debería serlo? Al menos me siento viva, le espeta a Krakow en la noche de las brujas. Tú no tienes corazón. Angela es profundamente narcisista y no es de extrañar porque los adolescentes, como decía, son seres terribles. Su amor por Jordan también lo es y My So-Called Life, en su afán por escribir las mejores líneas de la televisión sobre relaciones teenagers, retrata con una crudeza pasmosa lo irreversible del proceso de desencanto que experimentan algunas mujeres antes de una ruptura. Ese click en el que, de un segundo a otro, se dan cuenta de que ya no quieren estar con alguien y entonces él, que ya creía haberlo superado, se hunde e intenta recuperarla, pero visto que sus acometidas no conllevan avances, no le queda más que esperar que ella voluntariamente decida retomar el interés de forma unilateral. Un clásico que un simple gesto de Claire Danes retrata de forma mucho más precisa que este pseudointento.

my-so-called-life-jordan-catalano

La serie, obra de una inspiradísima Winnie Holzman, desprende un halo de normalidad que rehúye acrecentar la grandeza de la trama con acontecimientos inverosímiles. La construcción psicológica de los protagonistas es suficiente para que la trama resulte entretenida y una consecuencia lógica de la forma de pensar de sus personajes. Aquí todo se desarrolla con naturalidad, sientes que de verdad son un puñado de adolescentes. Y por el camino puedes hacer un alto para deleitarte con alguno de los grandes temas ochentenos y de principio de los noventa que nos deja. Momento mágico con Patty abriendo la puerta de la habitación de Angela, que estaba escuchando tirada en la cama a los Cranberries. Dreams. Otros de los grandes descubrimientos musicales fueron Dropout de Urge Overkill y I’ll Do It Anyway, de los Lemonheads, especialmente esta última donde casi puedes embriagarte con el aroma a grunge de principios de los noventa.

my-so-called-life-sharon-cherski

Querríamos que la serie hubiera continuado emitiéndose, pero yo lo prefiero así. Aunque hay tramas que evidentemente toman recorrido y afectan al desarrollo de la trama principal de la temporada, no hay digamos un efecto mariposa en el que una determinada acción conlleve un gran cambio en el futuro, My So-Called Life se siente cómoda con un formato semi-autoconclusivo donde los personajes tienen un forma de ser delimitada, tan bien deconstruida a lo largo de los episodios que el espectador puede hacerse una idea más o menos clara de las acciones en las que podría verse envuelto y su reacción ante estos hechos, por lo que con lo que nos ofrecen debería ser suficiente. Para mí lo fue, y de hecho no podría terminar esta crítica sin… bueno, no sé. Esto es tan difícil. Creo que… bueno, creo que voy a terminarla aquí… or something.

—¿Cómo podría Anna Frank ser afortunada?
—No sé… ¿porque estuvo atrapada en un ático durante tres años con un chico que le gustaba de verdad?

my-so-called-life-chase

  • Radar anti-clichés

    Rating
  • Fotografía

    Rating
  • Diálogos

    Rating
  • Banda Sonora

    Rating
  • Actuaciones

    Rating
4
Rating Puntuación Final

(no es la media)

Sobre El Autor

Es el encargado de que todo funcione correctamente, si es que eso es posible. Creativo y experto en chistes malos, jamás disfruta el momento y tiene ascendencia italiana, pero sólo se le nota en el apellido.

One comment

  1. Pingback: Las series preferidas de los usuarios de la biblioteca « Biblioteca del Instituto Internacional

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*